Puertas blindadas, acorazadas y seguridad. Precios, diferencias y recomendaciones
Según las estadísticas, la mitad de los robos se realiza pasando por la entrada principal de una vivienda, por lo que es fundamental proteger la puerta del hogar mediante puertas blindadas y acorazadas o de seguridad. Sin embargo, el 9,5% de los españoles todavía no dispone de ningún sistema de seguridad en su vivienda, lo que expone al peligro de sufrir un robo.
El primer paso para tener una casa segura es, sin duda, reforzar las entradas. Las tecnologías ofrecen soluciones distintas, entre ellas las cerraduras “antitarjetas”, más resistentes a las tentativas de ser forzada. Pero, sin duda, entre los sistemas de seguridad más eficaces e importantes está la instalación de una puerta blindada o acorazada.
LAS DIFERENCIAS entre puertas blindadas y acorazadas

Aunque el objetivo de protección del hogar es el mismo, las puertas blindadas y las acorazadas son bastante distintas entre sí. La primera diferencia está en el precio, al ser las blindadas más económicas. La segunda reside en la capacidad de seguridad que ofrecen, puesto que las acorazadas representan un obstáculo más difícil de superar para los ladrones.
Puertas blindadas: Se trata de puertas provistas de marco de madera que se caracterizan por ser más gruesas que las comunes y por estar reforzadas con una hoja de acero de unos dos milímetros de grosor en cada una de sus caras. Sus cerraduras están dotadas con potentes barras de acero que bloquean la puerta por los cuatro costados.
Puertas acorazadas: La puerta acorazada se caracteriza por estar provista no sólo de un entramado de tubos de hierro de unos dos milímetros de grosor y dos chapas de acero, sino también de marco y quicio forrados con placas de este resistente material. Los mecanismos de cierre están incorporados al cuerpo de la puerta.
¿CUÁL ELEGIR? Recomendaciones
Tanto las puertas blindadas como las acorazadas tienen ventajas e inconvenientes. De manera que el usuario tendrá que analizar cuáles son sus necesidades específicas para elegir el modelo de puerta que posea las características de precio y seguridad que de manera más ajustada responda a sus exigencias. Sin embargo, es indudable que las puertas acorazadas son más resistentes que las blindadas, al contener una mayor cantidad de acero.
Ventajas e inconvenientes de las puertas acorazadas. La puerta acorazada :tiene el inconveniente de ser un 25% más cara que la blindada, al costar de media al menos unos 1.000 euros. Por otro lado, tiene la ventaja de ser bastante más segura que la blindada, al estar preparada para evitar que se pueda forzar su apertura utilizando unas palancas. Esto se debe a que el marco metálico no sólo va sujeto a la puerta, sino que también está agarrado a la pared.
Su cerradura se considera como una de las más seguras en el mercado, dura toda la vida y ofrece al usuario la posibilidad de elegir y cambiar las tapas de madera que la recubren. Las tapas se pueden poner después de haber terminado la instalación de la puerta, evitando así dañarlas con golpes o arañazos.
Otra ventaja es que el usuario puede cambiar la llave cuando lo desee, sin necesidad de llamar a un cerrajero, lo que, en cambio, se hace siempre necesario con las puertas blindadas.
Existen distintos modelos de puertas acorazadas. Las más sencillas llevan menos cierres, mientras que las más sofisticadas se caracterizan por tener un mayor número de cierres, doble cerradura y hasta un sistema de contra-apertura. La mayoría de las puertas acorazadas integran componentes resistentes al fuego y algunos modelos garantizan aislamiento térmico y acústico.
Por todo esto, las puertas acorazadas son elegidas como sistema de seguridad de museos o recintos públicos, más expuestos a la acción de ladrones e intrusos. También se recomienda instalar una puerta acorazada para proteger cámaras donde se guardan objetos de gran valor, como joyas, muebles antiguos u obras de arte.
Ventajas e inconvenientes de las puertas blindadas: Las puertas blindadas son bastante baratas, al oscilar su precio entre los 400 y 700 euros. Su cerradura posee un cilindro que impide su extracción con taladros o ganzúas y las llaves son fabricadas a medida para abrir una puerta, por lo que es imposible hacer copias. No se pueden abrir utilizando palancas, al evitarlo las planchas de acero, mientras que para forzarlas hace falta romper al mismo tiempo la placa de acero y la cerradura. Están dotadas de una mirilla. Algunos modelos, además de poseer aislante acústico, impiden el paso de fuego, gases, calor y frío.
Sin embargo, las puertas blindadas tienen tres puntos débiles fundamentales. La cerradura, al golpearse con una palanca o con un simple destornillador, podría ceder, dejando así la casa sin defensa. El marco de madera es muy vulnerable y, además, en caso de que sea forzada no se podrá reparar, sino que habrá que comprar una puerta nueva, puesto que la madera es insustituible. Finalmente, las más resistentes duran de media sólo unos 15 años. Hay también que tener en cuenta que en el mercado se pueden encontrar puertas blindadas a precios muy económicos, pero algunas veces se trata de productos de muy baja calidad y que ofrecen poca seguridad.